[JAMA]Pautas de los CDC para la prescripción de opioides para el dolor crónico-Estados Unidos, 2016

  • IMPORTANCIA: los médicos de atención primaria consideran que manejar el dolor crónico es un desafío. La evidencia de la eficacia a largo plazo de los opioides para el dolor crónico es limitada. El uso de opiáceos está asociado con riesgos graves, incluidos el trastorno por consumo de opioides y la sobredosis.
  • OBJETIVO: Proporcionar recomendaciones sobre la prescripción de antidepresivos para los médicos de atención primaria que tratan a pacientes adultos con dolor crónico fuera del tratamiento activo contra el cáncer, los cuidados paliativos y la atención al final de la vida.
  • PROCESO: TheCentersforDiseaseControlandPrevention (CDC) actualizó la revisión sistemática de 2014 sobre la efectividad y los riesgos de los opiáceos y realizó una revisión complementaria sobre los beneficios y los daños, los valores y las preferencias, y los costos. Los CDC usaron el marco de Grading of Recommendations Assessment, Development y Evaluation (GRADE) para evaluar el tipo de evidencia y determinar la categoría de recomendación.
  • EVIDENCIAYNTESIS: Evidenciaconstruida de estudiosobservatoriosestudiosclinados aleatorizados con limitaciones notables, caracterizados como de baja calidad utilizando la metodología GRADE. No se intentó el metanálisis debido al número limitado de estudios, la variabilidad en los diseños de estudio y la heterogeneidad clínica, y las deficiencias metodológicas de los estudios. Ningún estudio evaluó el beneficio a largo plazo (􏰀1 año) de los opioides para el dolor crónico. Los opiáceos se asociaron con un aumento de los riesgos, incluidos el trastorno por consumo de opiáceos, la sobredosis y la muerte, con efectos dependientes de la dosis.
  • RECOMENDACIONES: Hay 12 recomendaciones. De primordial importancia, se prefiere la terapia no opiácea para el tratamiento del dolor crónico. Los opioides deben usarse solo cuando se espera que los beneficios para el dolor y la función superen los riesgos. Antes de comenzar los opioides, los médicos deben establecer objetivos de tratamiento con los pacientes y considerar cómo se suspenderán los opioides si los beneficios no superan los riesgos. Cuando se usan opiáceos, los médicos deben prescribir la dosis efectiva más baja, reevaluar cuidadosamente los beneficios y los riesgos al considerar el aumento de la dosis a 50 equivalentes de morfina al milígramo o más por día, y evitar los opiáceos concurrentes y las benzodiazepinas siempre que sea posible. Los médicos deben evaluar los beneficios y los daños de la terapia opioide continua con pacientes cada 3 meses o más frecuentemente y revisar los datos del programa de monitoreo de medicamentos recetados, cuando estén disponibles, para combinaciones o dosis de alto riesgo. Para los pacientes con trastorno por uso de opioides, los médicos deben ofrecer u organizar un tratamiento basado en la evidencia, como el tratamiento asistido por medicamentos con buprenorfina o metadona.
  • CONCLUSIONES Y RENOVACIÓN: La guía está destinada a mejorar la comunicación sobre los beneficios y riesgos de los opioides para el dolor crónico, mejorar la seguridad y la efectividad del tratamiento del dolor y reducir los riesgos asociados con la terapia con opiáceos a largo plazo.

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