Función neurocognitiva en niños con hipertensión primaria después del inicio de la terapia antihipertensiva

AUTOR: Manuel Nicanor García Vela


CITA: Lande M.B., et al. The Journal of Pediatrics, 195, 85–94.e1. (2018) doi:10.1016/j.jpeds.2017.12.013 195(1): 85.


RESUMEN

Introducción: Determinar el cambio en el rendimiento de las pruebas neurocognitivas en niños con hipertensión primaria después del inicio del tratamiento antihipertensivo.

Métodos:Se estudiaron dos grupos de niños entre 10 y 18 años de edad: un grupo de 55 niños con hipertensión primaria no tratada y un segundo grupo de 66 niños de control normotensos, todos reclutados de la Universidad de Rochester, la Universidad Emory, el Centro Médico Maimonides y La Escuela de Medicina McGovern en UTHealth. Ambos emparejados por frecuencia para el sexo, proporción con obesidad (índice de masa corporal [IMC] ≥95 percentil). La raza y la etnicidad no fueron formalmente emparejadas. Los niños con hipertensión y los niños control normotensos se sometieron a pruebas neurocognitivas al inicio del estudio y nuevamente después de 1 año, tiempo durante el cual los sujetos con hipertensión primaria recibieron terapia antihipertensiva. Los sujetos completaron las pruebas de inteligencia general, atención, memoria, función ejecutiva y velocidad de procesamiento, y los padres completaron las escalas de calificación de la función ejecutiva.

Resultados:Cincuenta y cinco sujetos con hipertensión y 66 sujetos de control normotenso se sometieron a evaluaciones iniciales y de 1 año. En general, la presión arterial (PA) de los sujetos con hipertensión mejoró (carga sistólica de PA de 24 horas: nivel de referencia medio frente a 1 año, 58% frente a 38%, p<0,001). Los análisis multivariables primarios mostraron que el grupo de hipertensión mejoró en las puntuaciones de las subpruebas de la Prueba de aprendizaje verbal auditiva Rey, Tablero de surco y Prueba de torre del Sistema de función ejecutiva Delis-Kaplan (P <.05). Sin embargo, el grupo de control también mejoró en las mismas medidas con efectos de tamaños similares. Los análisis secundarios por la efectividad de la terapia antihipertensiva mostraron que los sujetos con hipertensión ambulatoria persistente a 1 año (n = 17) no mejoraron en las subpruebas de la Prueba auditiva verbal de aprendizaje de Rey y tuvieron una mejoría limitada en Grooved Pegboard.

Conclusiones:En general, los niños con hipertensión no mejoraron en el rendimiento de las pruebas neurocognitivas después de 1 año de terapia antihipertensiva, más allá de lo observado en los controles normotensos, lo que sugiere mejoras en la edad o los efectos de la práctica debido a las pruebas neurocognitivas repetidas. Sin embargo, el grado en que la terapia antihipertensiva mejora la PA puede afectar su impacto sobre la función neurocognitiva.

Evidencia actual sobre el problema del estudio:

  • Liuba M. Salas-Aguirre et al (2019) en su estudio sobre el impacto del índice de masa corporal sobre la presión arterial en niños y adolescentes con diabetes mellitus tipo I realizado en el servicio de endocrinología pediátrica del hospital civil de Guadalajara Dr. Juan I. Menchaca. La población estudiada fue de 75 niños y adolescentes entre 10 y 19 años de edad (2014-2016); encontraron una correlación positiva entre la presión arterial sistólica y la presión arterial diastólica con el índice de masa corporal, aumentando la morbilidad y mortalidad cardiovascular.
  • Agustín González Calvano et al (2018) es su trabajo sobre la prevalencia de hipertensión arterial en escolares de Córdoba, Argentina, y su relación con el nivel socioeconómico, en el que participaron 1531 niños y niñas de 10,6 años de edad promedio del cuarto, quinto y sexto grado de 37 escuelas públicas de la ciudad de Córdoba demostraron que la prevalencia de HTA en una muestra de escolares de Argentina fue de 3,7%. Se asoció significativamente con la obesidad, pero no con el nivel socioeconómico.

  Principales problemas relacionados al estudio: El estudio de Liuba et al, es un estudio analítico transversal con 2 importantes limitaciones: el tamaño reducido de la muestra y en el estudio se estimó el grado de adiposidad por el IMC y no por otras formas de evaluación. El trabajo de González et al, es un estudio prospectivo con la toma de presión arterial en 3 ocasiones a los niños que presentaron presión arterial elevada. La limitación más importante es la tasa de participación considerada subóptima y la correspondiente pérdida de seguimiento de algunos niños y adolescentes a quienes la presión arterial debió haber sido reevaluada. En ambos grupos, se incluyeron niños con sobrepeso y obesidad entre otras patologías. Las lecturas de la presión arterial tuvieron como base la metodología recomendada para la definición de hipertensión arterial en niños (2004).

Análisis final y conclusiones: Los tres estudios incluyen a niños con sobrepeso – obesidad, diabetes mellitus tipo I, entre otros. Todos fueron diagnosticados en base al cuarto informe sobre el diagnóstico, evaluación y tratamiento de la hipertensión arterial en niños y adolescentes del año 2004. La quinta guía clínica para la detección y manejo de la presión arterial en niños y adolescentes de setiembre del 2017, excluye a los niños con sobrepeso, obesidad; solo incluye a los niños y adolescentes con peso normal, eliminando el sesgo del sobrepeso y la obesidad que se asocian al aumento de la presión arterial y la hipertensión arterial. Al parecer, es la guía que se debería de usar en el futuro para la detección de niños con hipertensión arterial. Al parecer no hay investigaciones sobre hipertensión arterial en unidad de cuidados intensivos pediátricos.

Puede descargar el artículo  original completo en: lande2018

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