RAZONES PARA LA EXTRACCION NO ELECTIVA DE CATETERES EPICUTÁNEOS EN NEONATOS

AUTOR: XAVIER EDUARDO SAETEROS CORDERO


CITA: Paiva, E., et al. Reasons for non-elective removal of epicutaneous catheters in neonates. Rev Esc Enferm USP 2013. 47(6) 1279- 84  DOI: 10.1590/S0080-623420130000600004


RESUMEN

Introducción: Los recién nacidos de alto riesgo por lo general requieren tratamientos con infusión intravenosa (IV) a largo plazo. El uso de soluciones con contenido irritante y vesicante en las venas periféricas es común entre las terapias intravenosas, como las soluciones de electrolitos, medicamentos vasoactivos, antibióticos y nutrición parenteral. Los dispositivos de acceso venoso central se han vuelto vitales para la recuperación y supervivencia de los recién nacidos ingresados ​​en unidades de cuidados intensivos neonatales (UCIN). El catéter central de inserción periférica (PICC) o el catéter epicutáneo llegaron a abordar las demandas terapéuticas de los recién nacidos críticamente enfermos.

Métodos: Se realizó un estudio de cohorte prospectivo, realizado en una unidad de cuidados intensivos neonatales de un hospital terciario privado en la ciudad de São Paulo, Brasil. Se analizaron 266 inserciones de catéter epicutáneo.

Resultados:La incidencia de remoción no electiva fue de 39.1%. Las complicaciones más frecuentes posteriores a la inserción fueron la sospecha de infección del torrente sanguíneo relacionada con el catéter (25%) y rotura (23,1%). La mayoría de los catéteres se insertaron a través del lado derecho del cuerpo (65%), en las extremidades superiores (77,1%) y utilizando las venas axilares (31,2%). Los hallazgos no sugirieron asociación entre la incidencia de la extracción no electiva y el sitio de inserción del catéter epicutáneo en neonatos.

Discusión: En este estudio, la incidencia de remoción no electiva fue similar a la de otros estudios realizados en diferentes instalaciones, que variaron desde 31.7% (13) a 47.7%. Sin embargo, el presente estudio encontró que las razones principales para la remoción no electiva eran diferentes entre los tres segmentos posibles de inserción de PICC. Entre los catéteres epicutáneos insertados en las extremidades superiores, la complicación más frecuente fue la infección del torrente sanguíneo relacionada con el catéter.Es una parte esencial de la atención de enfermería para prevenir esta complicación, especialmente en los neonatos en quienes se insertó el PICC en las extremidades superiores. Las estrategias para reducir las infecciones relacionadas con el catéter incluyen la capacitación del personal de enfermería sobre el lavado de manos, la protección del lugar de inserción del catéter durante el baño del recién nacido, el uso de guantes y soluciones antisépticas mientras se maneja el catéter, el uso de vendajes transparentes y semipermeables y la frecuencia del vendaje. cambio: semanalmente o siempre que se observe una pérdida de adherencia o una situación impura, precauciones máximas de contacto durante la inserción del catéter y el uso de catéteres con el menor número de lúmenes posible para satisfacer las necesidades del recién nacido.Entre los catéteres insertados a través de las extremidades inferiores, la complicación más frecuente fue la rotura. La prevención de esta complicación incluye la capacitación del personal para purgar los catéteres con jeringas de 10 ml para evitar una presión excesiva. Además, solo las enfermeras capacitadas pueden realizar maniobras para limpiar el catéter mediante el uso de una técnica específica.

Conclusiones: La metodología utilizada demostró ser adecuada para los objetivos del estudio. Su reproducción permite el desarrollo de estudios adicionales en otras unidades neonatales.Los hallazgos trajeron elementos para la reflexión y la discusión de la práctica de enfermería con respecto a la elección del sitio de inserción de PICC en neonatos. Las complicaciones más comunes fueron la infección del torrente sanguíneo relacionada con el catéter, la rotura, la obstrucción y el desalojo accidental. Ni el sitio de inserción de PICC ni la vena seleccionada influyeron en la eliminación del dispositivo. Los hallazgos sugieren que las enfermeras deben implementar acciones para prevenir la aparición de complicaciones relacionadas con los catéteres epicutáneos. En este contexto, las enfermeras son responsables de implementar estrategias y mejorar la práctica para disminuir la remoción no electiva de PICCs en neonatos.

Evidencia Actual sobre el problema del estudio:Según Barría MP, Santander GM.  En un estudio realizado acerca de Cateterismo venoso central de inserción periférica en recién nacidos de cuidado intensivo publicado en Rev Chil Pediatr. 2006,77(2):139-46. En esta cohorte, las características clínicas de los neonatos fueron similares a las encontradas en un estudio prospectivo de 46 inserciones de PICC en 40 neonatos en una UCIN de Valdivia, Chile. El promedio de edad gestacional corregida fue de 30,4 semanas, peso de 1,465 gramos y el 37,5% de las indicaciones de PICC se debieron a la terapia de nutrición parenteral.Según Ong CK, Venkatesh SK, Lau GB, Wang SC. En un estudio llamado Prospective comparative evaluation of proximal valve polyurethane and distal valve silicone peripherally inserted central catheters. J Vasc Interv Radiol Un estudio prospectivo, aleatorizado de complicaciones post-inserción, comparando ocurrencias en el PICC de poliuretano de la válvula proximal y el PICC de silicona de la válvula distal, analizó 392 catéteres y sus hallazgos no mostraron asociación entre las complicaciones y la vena utilizada (p = 0,35) o lado del cuerpo (p = 0,24).Principales problemas relacionados al estudio:Es importante garantizar el acceso venoso seguro en los neonatos, es un desafío constante para las enfermeras. Sin embargo, solo en las últimas décadas, los avances tecnológicos han permitido el desarrollo de catéteres venosos centrales seguros, que son menos traumáticos y mejor tolerados en el sistema venoso. No obstante, pocos estudios han explorado la influencia de diferentes sitios de inserción y la eliminación no electiva de PICC.

Análisis final y conclusiones:

Las enfermeras son los principales profesionales responsables del tratamiento y la atención de los pacientes que reciben terapia intravenosa. Su desempeño incluye una evaluación crítica de la terapia prescrita, la elección del dispositivo vascular que satisfaga las necesidades del paciente, el procedimiento de instalación, el cuidado de su mantenimiento y, finalmente, su eliminación. Además, su función es diseñar e implementar prácticas que mejoren la seguridad del paciente y contribuyan a mejorar el estado de salud de los pacientes, especialmente en los recién nacidos de alto riesgo.

Puede descargar el artículo  original completo en: paiva2013

 

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