La ventilación no invasiva y la fisioterapia respiratoria reducen el broncoespasmo inducido por el ejercicio y la inflamación pulmonar en niños con asma: ensayo clínico aleatorizado

AUTOR: Marcelo Aguirre Quispe


CITA: Maisi M., et al. Noninvasive ventilation and respiratory physical therapy reduce exercise-induced bronchospasm and pulmonary inflammation in children with asthma: randomized clinical trial. 2018, 2018, Vol. 12: 1–11. doi: 10.1177/1753466618777723.


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RESUMEN

Antecedentes: el asma se caracteriza por la hiperreactividad de las vías respiratorias, y el broncoespasmo inducido por el ejercicio (BEI) es un síntoma que limita una gran proporción de pacientes asmáticos, especialmente niños. La presión positiva continua en las vías respiratorias (CPAP) conduce a una reducción en la reactividad de las vías respiratorias. El objetivo de este estudio fue evaluar el efecto del tratamiento ambulatorio con CPAP y presión de dos niveles combinada con fisioterapia respiratoria para niños y adolescentes con asma después de la hiperreactividad bronquial causada por una prueba de broncoprovocación de ejercicio.

Métodos:se realizó un ensayo clínico aleatorizado, controlado, ciego con 68 niños y adolescentes asmáticos de 4 a 16 años divididos en tres grupos: G1, tratados con presión de dos niveles (presión positiva inspiratoria de las vías respiratorias: 12 cm H2O; presión positiva espiratoria de las vías respiratorias: 8 cm H2O), G2, tratado con CPAP (8 cm H2O) y G3, tratado con entrenamiento muscular respiratorio (RMT), considerado como el grupo control. Todos los grupos fueron tratados en una clínica ambulatoria y sometidos a 10 sesiones de 1 hora, cada una de las cuales también incluyó ejercicios respiratorios. Las evaluaciones se realizaron antes y después del tratamiento e incluyeron espirometría, una prueba de broncoprovocación con ejercicio, presiones respiratorias, fracción de óxido nítrico (FeNO), el Cuestionario de control del asma (ACQ6) y variables antropométricas.

Resultados:Un total de 64 pacientes concluyeron el protocolo; La edad media de los pacientes fue de 10 años. Todos estaban en el rango de peso ideal y tenían una altura adecuada (puntuación z: −2 a +2). Los tres grupos demostraron un mejor control del asma después de los tratamientos, pasando del control parcial al completo. Se produjo un aumento significativo en la presión inspiratoria máxima en los tres grupos, con el mayor aumento en el grupo RMT. Una reducción en FeNO del orden de 17.4 partes por mil millones (tamaño del efecto: 2,43) y una reducción en la capacidad de respuesta bronquial en la prueba de broncoprovocación de ejercicio se produjo en el grupo de dos niveles. Una mejora en FeNO del orden de 15,7 partes por mil millones (tamaño del efecto: 2,46) y una reducción en la capacidad de respuesta bronquial se produjo en el grupo CPAP. No se produjeron cambios en la función pulmonar o la capacidad de respuesta en el grupo RMT.

Conclusión:La presión positiva y los ejercicios respiratorios fueron efectivos para reducir la inflamación pulmonar, el broncoespasmo inducido por el ejercicio (BEI) y aumentaron el control clínico del asma, así como la RMT, que también resultó en un mejor control clínico.

Comentario:

Evidencia Actual:

– Stather D. et al, recomienda iniciar con modalidad BiPaP, que entrega una presión positiva espiratoria (EPAP) e inspiratoria (IPAP). El EPAP mantiene una adecuada capacidad residual funcional, lo que asegura un adecuado intercambio gaseoso, y desplazar el punto de igual presión (PIP) hacia la vía aérea central, evitando el colapso prematuro de la vía aérea.

-Hall JB. et al, refiere que la presión positiva ha revolucionado el manejo de los pacientes con exacerbaciones de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), la experiencia publicada en pacientes con AA es limitada y carente de estudios controlados, prospectivos y aleatorizados. En un estudio experimental la aplicación de presión positiva continua en la vía aérea (CPAP) con un nivel aproximado 12 cmH2O fue administrada a sujetos asmáticos en los cuales el broncoespasmo fue provocado con histamina aerosolizada. Bajo estas circunstancias controladas, la CPAP demostró disminuir las marcadas variaciones de la presión intratorácica durante los movimientos respiratorios asociados con la ventilación corriente, decreciendo la excesiva negatividad pleural, resultando así efectivo en disminuir el trabajo muscular inspiratorio.

Análisis final y Conclusión:

Los estudios lo demuestran y concluimos que la presión positiva al final de la espiración mejora la capacidad residual funcional y esto secundariamente previene el colapso alveolar prematuro y disminuye el trabajo respiratorio, que de hecho ya se encuentra sobrecargado en pacientes con diagnóstico de Asma.

Puede descargar el artículo  original completo en: david2018

 

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