FIEBRE EN NIÑOS: PERLAS Y TRAMPAS

AUTOR: Dr. Ediberto Ruiz


CITA: BARBI E, Marzuillo P, Neri E, Naviglio S, Baruch SK. Fever in Children: Pearls and Pitfalls. Children 2017; 4 (9): 81-99. https://doi.org/10.3390/children4090081


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RESUMEN

La fiebre, es una de las causas más comunes de consulta médica en niños (15-25%). Aunque de mucha preocupación para los padres, la incidencia de infecciones graves en niños es baja (< 1% en atención primaria), sin embargo, ésta puede aumentar hasta 25% en los servicios de emergencias.

MEDICION: Se define fiebre como la temperatura central de 38 °C o mayor. La temperatura rectal se considera la más precisa para estimar la temperatura central. La temperatura oral está un promedio de 0.5 °C menor que la rectal. La temperatura axilar puede ser considerada una alternativa viable, por ser práctica y razonablemente precisa, pero su sensibilidad es inferior a la temperatura rectal. En la práctica clínica la temperatura axilar se considera anormal si está por encima de 37.5 °C.  Se recomienda termometría rectal para niños < 4 años y oral para niños mayores usando un termómetro digital.

TEMPERATURA CORPORAL AUMENTADA COMO UN SIGNO DIAGNOSTICO. La fiebre se presenta cuando un incremento en la temperatura corporal que ocurre a través de una modificación de la programación hipotalámica de la temperatura debido a la exposición a pirógenos exógenos. En contraste, la hipertermia ocurre cuando hay un incremento en la temperatura corporal por fallas en la termorregulación (absorción incrementada de calor, producción de calor y/o capacidad reducida para disiparlo). El golpe de calor se define como una temperatura central de >40 °C acompañada de disfunción del SNC debido a exposición al calor ambiental. Los niños pequeños tiene mecanismos menos eficientes de disipación del calor; otros factores incluyen condiciones caracterizadas por pérdida excesiva de líquidos o alteración del balance hidro-electrolítico (enfermedad gastrointestinal, diabetes insípida, diabetes mellitus, fibrosis quística, diuréticos, fiebre); condiciones asociadas con sudoración subóptima (espina bífida, disautonomía familiar,  displasia ectodérmica hipo/anhidrótica, síndrome de Crisponi, enfermedad de Fabry); disminución de sed o ingesta de agua (daño cognitivo, niños pequeños), disfunción hipotalámica; anorexia nervosa y obesidad. La hipertermia puede ser causada por condiciones del SNC con daño al hipotálamo (congénito o adquirido), a veces llamada “fiebre central” o “neurogénica”. Otras causas incluyen estado epiléptico, tirotoxicosis, intoxicación por drogas inductoras de hipertermia: simpaticomiméticos/estimulantes (cocaína, metanfetaminas), anticolinérgicos (antihistamínicos, antidepresivos tricíclicos), serotoninérgicos, salicilatos.

La fiebre es la causa más común de aumento de la temperatura corporal. Las causas más comunes de fiebre son infecciosas; las no infecciosas incluyen condiciones inmunes, inflamatorias y neoplásicas. Cuando no se puede identificar la causa de la fiebre por historia y exploración física, es llamada fiebre sin fuente (FSF). Una minoría de los niños con FSF van a tener una infección bacteriana seria (IBS) (principalmente infección de vías urinarias, menos comúnmente neumonía, sepsis o meningitis), mientras la mayoría tendrán una afección viral leve y auto-limitada. EL VALOR DE LOS HALLAZGOS CLINICOS ASOCIADOS

Taquipnea: aunque los criterios de la OMS para el diagnóstico de neumonía incluyen taquipnea, este signo aislado es un pobre indicador de neumonía, además la fiebre por sí misma altera la frecuencia respiratoria y cardíaca, por eso, el uso de valores de corte de frecuencia respiratoria específicos para la edad y corregidos para temperatura han resultado en una detección más precisa de infecciones de las vías aéreas inferiores.

Fontanela abombada: aunque puede ser un signo de meningitis, puede deberse a causas más benignas (por ejemplo, sexta enfermedad), en series previas de niños con fiebre y fontanela abombada, solo 0.6% tuvieron meningitis bacteriana.

Erupción sin blanqueo: aunque una erupción sin blanqueo (no desaparece a la presión), puede siempre preocupar, niños de buena apariencia con fiebre y petequias están aún en bajo riesgo de IBS (solo 9% puede tener sepsis), si no hay franca púrpura ni índices inflamatorios, pueden ser observados por 4-6 horas y luego egresarse.

Rigor: puede estar asociada con una alta probabilidad de IBS. Además, son comunes en enfermedades serias no bacterianas, como malaria, dengue y chikungunya. El dolor de pierna ha sido reportado como un signo temprano de sepsis bacteriana y enfermedad meningocóccica. La diaforesis nocturna es un síntoma no específico, su presencia en el contexto de una fiebre inexplicada y prolongada hace sospechar infecciones ocultas (tuberculosis, endocarditis, absceso pulmonar o hepático, brucelosis) y enfermedades no infecciosas.

Comentarios

Evidencia actual sobre el problema del estudio y Principales problemas relacionados al estudio: es un artículo de revisión.

  • Análisis final y conclusiones: la evaluación y manejo de la fiebre en niños debe mejorarse con prácticas clínicas apropiadas; las actuales guías clínica internacionales que existen aún son limitadas, y pueden llevar a la toma de pruebas de laboratorio innecesarias en niños. La examinación cuidadosa, espera vigilante, utilización prudente de pruebas de laboratorio, y el egreso condicionado (datos de alarma, plan de acción, acceso a revisión, educación de los padres) son la piedra angular en el manejo del niño con fiebre.

  Puede descargar el artículo  original completo en: barbi2017

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