TRANSPORTE DE PACIENTES PEDIÁTRICOS CRÍTICOS: ENTRANDO EN UNA NUEVA ERA

AUTORA: Alejandra Rivera Jiménez 


CITA:  Jaimovich P. et, al. Transporte de pacientes pediátricos críticos: entrando en una nueva era.:  of Pediatrics. Director Medical Transport Program. University of Illinois. Hope Children’s Hospital. (An Esp Pediatr 2001; 54: 209-212) ANALES ESPAÑOLES DE PEDIATRÍA. VOL. 54, N.o 3.


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RESUMEN

INTRODUCCION:En las últimas décadas, debido a los avances de la neonatología, los cuidados críticos pediátricos y el progreso de la tecnología médica, se han desarrollado unidades de cuidados intensivos (UCI) sofisticadas y dedicadas exclusivamente a niños. Sin embargo, en muchas ocasiones, la enfermedad crítica puede producirse lejos de una UCI y, por consiguiente, al niño grave debe proporcionársele estabilización y admisión en el hospital más cercano al suceso. En dicha situación, si las necesidades clínicas del niño exceden las capacidades del hospital local, ha de llevarse a cabo un transporte interhospitalario para aumentar al máximo la probabilidad de un buen pronóstico.

METODOS:

En el estudio de 2.288 pacientes transportados demostraron que, antes de ejecutar el transporte, existen cuatro variables sencillas que predicen la mortalidad intrahospitalaria. Estas variables (presión arterial anormal, función respiratoria anormal, alteración neurológica y el requisito de la necesidad de administrar oxígeno) consiguieron predecir la necesidad de intervenciones mayores por parte del equipo de transporte. Estos datos pueden ser el primer paso hacia el desarrollo de objetivos específicos del transporte como parte del proceso del triage. Pocos estudios han definido criterios objetivos que permitan predecir la necesidad de un equipo de transporte

Resultados:

El objetivo del transporte pediátrico es ofrecer la calidad de cuidados oportuna hasta la llegada a la UCI al niño extremadamente enfermo. Este proceso comienza con la consulta inmediata por radio o teléfono desde el primer momento y mientras están movilizándose los vehículos. El equipo de transporte especializado debe estabilizar, tratar y movilizar al paciente del modo más expeditivo que sea posible, y resulta esencial que disponga de la habilidad para reconocer y tratar de modo competente el rango potencial de crisis que pudieran ocurrir durante el transporte manteniendo la morbilidad y la mortalidad dentro de los límites considerado aceptable por las áreas del cuidado críticas de la institución.

Discusión y conclusión.

Hay que exigir a los miembros del equipo de transporte que hayan completado el entrenamiento específico en la medicina de transporte, incluyendo el aeromédico, la seguridad de transporte de superficie, la orientación, las habilidades de comunicación, la indumentaria apropiada y las técnicas de supervivencia. Las decisiones sobre la composición del equipo dependen del tipo de transporte y las habilidades de personal disponible, teniendo siempre en mente el cuidado óptimo del paciente individual.

 Comentario:

Los miembros de un equipo de transporte pediátrico/neonatal deben poseer la habilidad y conocimientos para proporcionar un nivel elevado de cuidados clínicos y anticipar las necesidades del paciente, de un modo similar a lo que sucede en las UCI hospitalarias. El equipo debe estar compuesto al menos por dos individuos, que deben tener: 1. La habilidad de funcionar en ambientes complejos con recursos limitados. 2. Entrenamiento específico en medicina de transporte, pediatría y neonatología. 3. Un conocimiento fundamental de prioridades en el ambiente de transporte.

 PRINCIPALES PROBLEMAS RELACIONADOS AL ESTUDIO:

La relación riesgo-beneficio debe examinarse siempre, prestando una atención específica al riesgo de transporte comparado con el riesgo de no realizar el traslado o procedimiento. Sin embargo, una estabilización inicial adecuada seguida por el mecanismo apropiado de transporte debe tener como consecuencia unos valores bajos de morbilidad y mortalidad. En este punto, es justo recordar que la habilidad, compromiso y dedicación que médicos, enfermeras y paramédicos proporcionan a los recién nacidos y niños extremadamente enfermos que requieren atención prehospitalaria y transporte interhospitalario han salvado muchas vidas y continúan haciéndolo.

El artículo original lo puedes descargar en: S1695403301775157

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