SOPLO CARDIACO EN MENORES DE 2 AÑOS

Autora: Ana Florencia Vela Villalpando


Rodríguez M. et.al. Soplo cardiaco en menores de 2 años: buscando una estrategia de derivación eficiente y segura. Anales de Pediatría. 2018. vol. 89. núm. 5: 263-322. DOI: 10.1016/j.anpedi.201.01.007


Introducción: La Sociedad Española de Cardiología Pediátrica y Cardiopatías Congénitas recomienda realizar ecocardiografía transtorácica (ETT) en todo menor de 2 años con soplo. En 2014 la Asociación Americana de Pediatría publicó los primeros criterios de uso apropiado de ETT pediátrica ambulatoria (CUA) como guía para promover un uso costo-eficiente de la misma. Nuestro objetivo fue analizar los CUA y otros factores clínicos como predictores de cardiopatía congénita (CC) en menores de 2 años con soplo para desarrollar una estrategia de derivación eficiente y segura.

Pacientes y método: Estudio de casos y controles en menores de 2 años derivados por pediatría de atención primaria a cardiología pediátrica por soplo durante 4 años. Mediante análisis multivariante se determinó un modelo predictivo de CC.

Resultados: Se incluyeron 688 pacientes con 129 casos (19%) de CC. La edad menor a 3 meses (odds ratio ajustada [ORa] 3,8[1,5-8,4]; p=0,030) y cumplimiento de CUA (ORa 16,3[9,4-28,3]; p<0,001) fueron predictores de CC. La presencia de infección concurrente (ORa 0,6 [0,2-0,8]; p<0,001), y un screening neonatal con pulsioximetría negativo (ORa 0,1 [0,05-0,4]; p=0,001) disminuyeron el riesgo de CC. La estrategia de derivación que incluía estos criterios presentó una sensibilidad 98%, especificidad 39%, VPP 27% y VPN 99%. Dejaría de diagnosticar un 2% de CC (todas leves) y reduciría un 32% el número de ETT realizadas respecto a la estrategia actual.

Conclusión: La derivación por pediatría de atención primaria para ETT de niños que sean menores de 3 meses, cumplan CUA, no presenten infección concurrente, o no tengan SP, constituye una estrategia eficiente y segura para el manejo de soplo en menores de 2 años.

Los soplos cardiacos son un hallazgo frecuente en la anamnesis del paciente pediátrico y neonato; se estima que hasta el 50% de los niños fuera del periodo neonatal presentan algún soplo, sin embargo, menos del 1% está relacionado con una cardiopatía. 

Debido a la baja prevalencia de cardiopatías que requieren manejo especializado de cardiología pediátrica, se debe aprovechar el recurso diagnóstico, especialmente el ecocardiograma, ya que es un estudio de alto costo y en aproximadamente el 30% de los casos es innecesario.

En México, el paciente es detectado por el médico familiar en la consulta externa, generalmente de manera espontánea al realizar un examen físico de rutina, al detectar el soplo, este lo refiere con el pediatra quien decide si lo refiere al servicio de cardiología, este último servicio es quien realiza los estudios pertinentes de confirmación diagnóstica. De esta manera se ha logrado reducir la cantidad de ecocardiogramas innecesarios.

Gran parte de los errores en la referencia consisten en que no se realiza una historia clínica adecuada que complemente la sospecha de cardiopatía, es más común que se envíe a ecocardiograma para realizar el diagnóstico.

Otro de los errores es que, en algunos casos, el desconocimiento del médico que capta por primera vez el soplo provoca que pase por alto el envío al pediatra para reforzar la sospecha y envía directamente al cardiólogo, esto provoca una alta demanda para los especialistas y, a su vez, mayor desperdicio del recurso diagnóstico.

La elaboración de las guías de práctica clínica ha ayudado a mejorar la eficiencia en las referencias y la optimización de los recursos.

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