CARACTERÍSTICAS Y RESULTADOS DE LA INGESTIÓN DE CUERPOS EXTRAÑOS EN NIÑOS

Autora: LIC. EN ENFERMERIA ATZIMBA JANITZINTZIN SANCHEZ TOVAR


Cita:Blanco-Rodríguez G, Teyssier-Morales G, Penchyna-Grub J, et al. Características y resultados de la ingestión de cuerpos extraños en niños. Arch Argent Pediatr 2018;116(4):256-261.


Introducción

La ingestión de un cuerpo extraño (CE) es un accidente frecuente en el hogar en la edad pediátrica. Los pacientes pediátricos, principalmente, los lactantes y preescolares, tienen mayor riesgo de ingerir un CE. Esto se ha relacionado con una combinación de la curiosidad del desarrollo normal en los lactantes y preescolares, la tendencia a llevarse todo a la boca, la inmadurez en la coordinación para deglutir y la ausencia de molares y premolares.2 La historia natural de un objeto ingerido refiere que del 80% al 90% pasarán espontáneamente por todo el tubo digestivo y serán expulsados por el ano; solo de un 10% a un 20% van a quedar retenidos y requerirán ser extraídos por vía endoscópica y menos del 1% deberán ser retirados mediante una intervención.

El diagnóstico inicial se basa en el alto índice de sospecha, aunado a una historia referida por los padres de cuadro de inicio súbito, o el antecedente de haber observado cuando el menor se llevaba un objeto a la boca mientras jugaba o haber sido referido por el propio paciente y, posteriormente, aparecían los síntomas. Las complicaciones provocadas por un CE pueden variar, desde edema, erosión y perforación hasta la muerte en casos muy raros.

Métodos

Se realizó un estudio retrospectivo y prospectivo en el que se incluyeron pacientes que ingresaron con diagnóstico de ingestión de un CE al Servicio de Cirugía de Tórax y Endoscopía de un hospital pediátrico de tercer nivel. En la fase retrospectiva, se buscaron los expedientes de todos los pacientes con diagnóstico de ingestión de un CE desde enero de 1971 a diciembre de 2002. La fase prospectiva se desarrolló de enero de 2003 a diciembre de 2016, cuando se identificaron todos los pacientes que ingresaron al Servicio de Urgencias con sospecha de CE y se realizó un procedimiento endoscópico u otro para la extracción del objeto. Se excluyeron pacientes con diagnóstico de CE que ya habían sido atendidos en otro hospital y se eliminaron expedientes incompletos o cuyos datos por analizar eran incompletos. En las dos fases del estudio, se identificaron las características de los pacientes, que incluyeron edad, sexo, tiempo de evolución desde la sintomatología o identificación de la ingestión de CE hasta la atención médica, presencia de alguna patología que pudiera favorecer la retención del CE, cuadro clínico, naturaleza del CE, tipos, localización, hallazgos radiológicos, métodos de extracción, instrumentos utilizados y si había existido alguna complicación.

Resultados

Se realizó un análisis descriptivo de las variables utilizando frecuencia y proporciones. Los datos se analizaron mediante el paquete estadístico STATA versión 12.0. Se identificaron en la fase retrospectiva del estudio, de los cuales, en 166 casos, no estaban completos los expedientes y se tuvieron que eliminar, por lo que se concluyó con 1328 CE. En la fase prospectiva del estudio, se identificaron 1309 casos de CE.

Se incluyeron un total de 2637 CE; de estos, 1343 (50,9%) habían sido ingeridos por pacientes del sexo masculino. La edad varió de 6 meses a 17 años; el 74% correspondió a menores de 5 años, con un pico de 55% en menores de 3 años. Más de la mitad de los pacientes (n= 1508, 57,1%) acudieron a Urgencias en las primeras 24 horas de ocurrido el accidente y, en 19 casos, se desconocía el momento del evento. localización de los CE fue el esófago (n= 2410), seguido por la faringe (n= 118), el estómago (n= 103) y el intestino (n= 6). Del total de los pacientes, se encontró patología preexistente en 73 casos (2,7%). La radiografía simple permitió localizar el CE por ser radiopaco en 2444 (93%). En cuanto a la naturaleza, 2505 (95%) fueron inorgánicos y 132, orgánicos (5%). los más frecuentes fueron las monedas en 2065 (78,3%), alfileres y seguros en 79 (3%), joyería en 78 (3%) y los huesos de pollo o espinas de pescado en 75 (2,8%). Se reportaron 205 (7,8%) complicaciones, entre las que se encuentran laceraciones en 87, erosiones en 84, quemaduras en 20, úlceras profundas en siete, perforaciones en cuatro, mediastinitis en uno, absceso retrofaríngeo en uno y fallecimiento en uno.

Discusión-conclusión

La extracción de un CE es un procedimiento frecuente en hospitales pediátricos. Varios artículos refieren que este accidente se presenta en el 75% de los casos en menores de 5 años con un pico de incidencia entre los 6 meses y los 3 años, similar a lo que ocurrió en nuestra serie. Para corroborar el diagnóstico y ubicar el CE, es necesario tomar una radiografía frontal y lateral, en la que se incluya cuello, tórax y abdomen.7 La extracción se llevó a cabo en todos los casos bajo anestesia general o sedación, como ha sido sugerido por la North American Society for Pediatric Gastroenterology, Hepatology and Nutrition (NASPGHAN, por sus siglas en inglés).22-22 Usar un endoscopio rígido o uno flexible dependerá de la localización y el tipo del CE, así como de la experiencia de cada grupo de endoscopistas.21 El material más frecuente fue el metal y, de este, la moneda es el principal objeto; sin embargo, las pilas de botón pueden causar complicaciones graves, por lo que es importante diagnosticarlas y extráelas lo antes posible.

Evidencia actual sobre el problema del estudio

CorreaC., et al (2016) registraron en suestudioa 52 pacientes en la base de datos del Servicio de Cirugía Pediátrica por ingesta o aspira-ción de CE. Se encontraron 47 CE en tracto gastrointestinal, que se extrajeron por endoscopia digestiva. Se identificó a 5 pacientes sometidos a cirugía por presencia de un CE en la vía aérea.

Principales problemas relacionados al estudio

El principal problema que se identifica es la atención tardía ante los accidentes de ingesta de cuerpos extraños, siendo diagnosticados en su mayoría hasta que se presentan síntomas secundarios varias horas o incluso días después del suceso.

Análisis final y conclusiones

La ingesta de cuerpos extraños es un accidente muy frecuente en los usuarios pediátricos debido principalmente a la curiosidad y factores propios de su etapa de desarrollo, siendo la mayoría en niños preescolares o lactantes. Generalmente se da con objetos como monedas, juguetes pequeños y pilas (mismas que pueden ocasionar leves, moderadas o severas lesiones, de no extraerse de la manera adecuada y a tiempo). Es de suma importancia su diagnóstico y atención dentro de las primeras horas para evitar complicaciones en la salud.

Aunque son pocos los casos que se registran en las unidades médicas debido a que no todos son reportados o atendidos dentro de éstas, es de vital importancia la preparación del personal para actuar de manera adecuada ante los casos que pudieran presentarse de emergencia.

Categorías:Articulos

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.