DETECCIÓN DE ICTERICIA NEONATAL DURANTE LA VISITA PARA TAMIZ METABÓLICO NEONATAL.

AUTOR: Maricruz Castro. 


CITA: Jonguitud. A; Et al. Detección de ictericia neonatal durante la visita para tamiz metabólico neonatal. Revista Mexicana  de Pediatría 2018; 85(6):212-215. www.medigraphic.com/rmp


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RESUMEN

Introducción: Alrededor de 60% de los recién nacidos (RN) a término, y 80% de los bebés prematuros presentan ictericia durante su primera semana de vida. Diez por ciento de los bebés alimentados con leche humana sigue con ictericia al mes de edad. La diferenciación rápida y efectiva entre quienes tienen ictericia fisiológica y quienes tienen ictericia por alguna enfermedad subyacente es importante para evitar secuelas, tales como la encefalopatía  por bilirrubina y la ictericia nuclear. La Norma Oficial Mexicana NOM-007-SSA2-2016, al igual que la Academia Americana de Pediatría recomiendan en todo RN una consulta entre el tercer y quinto día de vida a fin de detectar algún problema; sin embargo, esta visita no se lleva a cabo de manera rutinaria.

METODO: Estudio observacional, retrospectivo, realizado en el Hospital General de Rio verde, el cual es un hospital de segundo nivel de atención perteneciente a la Secretaría de Salud del estado de San Luis Potosí. Se basó en la revisión de expedientes clínicos de pacientes ingresados del 01 de enero al 31 de diciembre de 2015 al servicio de Pediatría.

Se incluyeron RN > 36 semanas de gestación, ingresados con diagnóstico principal de hiperbilirrubinemia; se excluyeron pacientes con malformaciones congénitas mayores. Las variables que se extrajeron del expediente clínico de estudio fueron: lugar de referencia (alojamiento conjunto, servicio de medicina preventiva durante el tamiz metabólico, domicilio, otro hospital o unidad médica), edad de la madre, número de gestaciones, tipo de parto, peso al nacer, Apgar, incompatibilidad grupo ABO y Rh, tipo de alimentación (seno materno, sucedáneo o mixta). Asimismo, se determinó la pérdida de peso respecto al peso al nacer, detección de hipernatremia y los datos de  bilirrubina indirecta al momento del ingreso. En cuanto al curso clínico se evaluó el uso de antibióticos, el uso de soluciones parenterales, días de estancia, la presencia de datos neurológicos anormales (convulsiones, retrocolis, hipotonía) y si se realizó́ exanguinotransfusión.

RESULTADOS:Durante el año de estudio se atendieron 3,090 partos. Hubo 889 ingresos en el servicio de Pediatría y de éstos, 416 (47%) fueron menores de 28 días. Los ingresos por hiperbilirrubinemia fueron 138 pacientes, lo que corresponde  15.5% del total de ingresos y al 4.4% de todos los RN. La edad de la madre promedio fue de 24 años, con una variación de 14 a 40 años, 39.1% de los partos se resolvió por cesárea. En el momento del ingreso, la edad promedio fue de cuatro días, siendo la variación desde uno hasta 23 días; no hubo predominio en sexo y todas las madres refirieron haber alimentado a sus hijos con seno materno de manera exclusiva. En general, el manejo fue conservador; todos los pacientes recibieron soluciones parenterales y sólo hubo necesidad de realizar exanguinotransfusión en un RN. No hubo casos de kernicterus. Los días de estancia en promedio fueron de 2.6, con una variación de uno a cinco días.

DISCUSIÓN – CONCLUSIÓN:La ictericia se presenta hasta en el 60% de los RN, mientras que la hiperbilirrubinemia es la causa principal de ingreso a las salas de neonatología. Se ha descrito que de los casos de hiperbilirrubinemia, cerca del 70% tienen niveles críticos de bilirrubinas. En RN sanos, la detección de ictericia entre los tres y seis días de vida por método visual de Kramer durante  la entrevista para el tamiz neonatal permitió́ identificar más de la mitad de los ingresos por hiperbilirrubinemia; además, logró identificar casos de deshidratación hipernatrémica concomitante. Este escrutinio posiblemente permitió que estos pacientes tuvieran una buena evolución durante su hospitalización.

COMEMTARIOS

EVIDENCIA ACTUAL SOBRE EL PROBLEMA DE ESTUDIO

Espinoza. C. Et al. (2018) un estudio descriptivo y retrospectivo mencionan que existen numerosos factores de riesgo para el desarrollo de hiperbilirrubinemia, entre los que destacan: mayor número de eritrocitos, incompatibilidad de grupo sanguínea, presencia de hematomas o sangrados, mayor circulación enterohepática, lactancia materna, sexo masculino, embarazo pretérmino, entre otros. La evaluación de cada uno de estos potenciales desencadenantes, que incluso pueden coexistir en los neonatos con patologías que ameritan ingreso a unidades  de cuidados intensivos o intermedios, y su correlación cronológica en el afectado debe ser reconocida especialmente en el primer nivel de atención. González. E. En el artículo actualización Hiperbilirrubinemia neonatal, hace referencia La hiperbilirrubinemia neonatal se manifiesta como la coloración amarillenta de la piel y mucosas que refleja un desequilibrio temporal entre la producción y la eliminación de bilirrubina. Las causas de ictericia neonatal son múltiples y producen hiperbilirrubinemia directa, indirecta o combinada, de severidad variable.

Aproximadamente el 50-60% de neonatos presentan hiperbilirrubinemia y la mayoría de los recién nacidos desarrollan ictericia clínica luego del segundo día de vida como expresión de una condición fisiológica. La ictericia en la mayoría de los casos es benigna, pero por su potencial neurotoxicidad, debe ser monitorizada muy de cerca para identificar neonatos que pueden desarrollar hiperbilirrubinemia severa y alteraciones neurológicas inducidas por la bilirrubina. Concluye mencionando que la ictericia neonatal debe ser considerada de suma importancia y ser valorada en forma rutinaria, conjuntamente con los signos vitales en la evaluación diaria del recién nacido y considerar los factores de riesgo que nos orientan a la probabilidad de desarrollar hiperbilirrubinemia severa. Determinar la bilirrubina sérica total relacionándola con el nomograma horario, para que finalmente con estos datos, determinar la conducta y tratamiento correctos y evitar la morbilidad y mortalidad asociada a esta patología.

El artículo original lo puedes descargar en: JONGUITUD

ANALISIS FINAL

 

Guía de práctica clínica, evidencias  y recomendaciones. Actualización 2019. Diagnóstico y Tratamiento de la Ictericia Neonatal. (Diagnóstico y Tratamiento de la Ictericia Neonatal. Guía de Práctica Clínica: Evidencias y Recomendaciones. México, CENETEC; 2019. Disponible en: http://www.cenetec-difusion.com/CMGPC/GPC- IMSS-262-19/ER.pdf).

En esta guía de práctica clínica nos da a conocer las evidencias y recomendaciones precisas para la ictericia Neonatal ya que, aproximadamente el 60% de los recién nacidos de término y el 80% de los prematuros desarrollan ictericia en la primera semana de vida, así como que el 10% de los recién nacidos alimentados con seno materno presentan ictericia durante el primer mes de vida. La Guía de Práctica Clínica Diagnóstico y Tratamiento de la Ictericia Neonatal forma parte del Catálogo Maestro de Guías de Práctica Clínica, el cual se instrumenta a través del Programa de Acción Específico: Evaluación y Gestión de Tecnologías para la Salud, de acuerdo con las estrategias y líneas de acción que considera el Programa Nacional de Salud 2019-2024.

La finalidad de este catálogo es establecer un referente nacional para orientar la toma de decisiones clínicas basadas en recomendaciones sustentadas en la mejor evidencia disponible.

Esta guía pone a disposición del personal del primero, segundo y tercer nivel de atención las recomendaciones basadas en la mejor evidencia disponible con la intención de estandarizar las acciones nacionales acerca de:

  • Identificar en forma temprana los factores de riesgo en el recién nacido para presentar ictericia.
  • Realizar diagnóstico temprano de la ictérica en el recién nacido.
  • Iniciar tratamiento oportuno y adecuado.
  • Disminuir las secuelas neurológicas y la mortalidad por ictericia en el recién

Nacido.

Lo anterior favorecerá la mejora en la calidad y efectividad de la atención a la salud contribuyendo al bienestar de las personas, el cual constituye el objetivo central y la razón de ser de los servicios de salud.

Desde mi punto de vista considero de suma importancia la actualización sobre este tema, por parte del personal médico y de enfermería que se encuentra en él área de pediatría y sobre todo en neonatología, ya que la prevención y un adecuado tratamiento permitirán disminuir los índices de incidencia de esta patología. Esta guía esta a disposición del personal de salud.

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