DIAGNÓSTICO DE REFLUJO VESICOURETERAL

Autor: Dr Gerardo Michaus Gutierrez.   


Capone,M, et.al.Diagnóstico del reflujo vesicoureteral según las guías de 1999 y de 2011 del subcomité de infección urinaria de la Academia Americana de Pediatría. Archivos Argentinos de Pediatría.2016, 114(2):129-134 http://dx.doi.org/10.5546/aap.2016.129


INTRODUCCIÓN:

En 1999, la Academia Americana de Pediatría recomendó realizar una ecografía renal y una cistouretrografía miccional a todos los niños de entre 2 y 24 meses con un primer episodio de infección del tracto urinario (ITU). En 2011, limitó la cistouretrografía miccional a aquellos con ecografía patológica, infecciones recurrentes y/o atípicas. Nuestro objetivo fue comparar, en pacientes con reflujo vesicoureteral (RVU) y ecografía renal normal, la prevalencia de patología relevante según hubieran sido estudiados con las guías de 1999 (en la primera ITU) o de 2011 (ante ITU recurrente y/o atípica). Población y métodos. Estudiamos retrospectivamente pacientes con ITU de entre 2 y 24 meses atendidos entre enero de 2010 y agosto de 2014 con ecografía renal normal y RVU. Consideramos patología relevante al hallazgo de RVU ≥ grado III y/o centellograma renal patológico. Resultados. Incluimos 45 pacientes (31 niñas), que fueron agrupados según hubieran sido estudiados con las guías de 1999 o de 2011. La prevalencia de patología relevante entre los estudiados con las guías de 1999 (9 de 24 casos, 3 con ITU atípica) o de 2011 (11 de 21 casos) fue comparable (37,5% vs. 52%, respectivamente; p= 0,31). Seis pacientes (25%) con patología relevante diagnosticados con las guías de 1999 no se hubieran identificado oportunamente con las de 2011. Conclusiones. La prevalencia de patología relevante identificada en niños con RVU y ecografía renal normal con ambas guías fue comparable. Sin embargo, con las guías actuales, uno de cada cuatro pacientes hubiera estado expuesto a la demora o eventual pérdida diagnóstica si se hubiera esperado la recurrencia para completar la evaluación. 

COMENTARIOS:

EVIDENCIA ACTUAL SOBRE EL PROBLEMA DE ESTUDIO:

Eslava M, et.al. 2013: Determinaron la prevalencia de insuficiencia renal crónica en niños con reflujo vesicoureteral, diagnóstico que fue confirmado por cistografïa en el servicio de nefrología en un período de 6 años, recolectando información en un grupo de 99 niños, en ese grupo se detectó reflujo severo en el 81.6%, la prevalencia de insuficiencia renal crónica fue de 27.3% y se encontró hipertensión arterial sistémica en el 28%. Concluyeron por medio de análisis bivariado y multivariado que hubo una asociación significativa entre reflujo vesicoureteral e hipertensión sistémica.

Slabbaert K, et.al. 2012: Destacaron la importancia del reflujo vesicoureteral y el desarrollo de hipertensión arterial sistémica e insuficiencia renal crónica, mencionan que el reflujo vesicoureteral es un diagnóstico frecuente y el tratamiento óptimo no es del todo claro. Se conoce que la resolución espontánea es alta en reflujos de bajo grado (I al III) y que el reflujo de alto grado (IV y V), la probabilidad de resolución espontánea es baja, significa que la corrección quirúrgica es aconsejable en grupos de alto riesgo en mayores de un año o en niñas mayores de 5 años.

Duarte MC.,et.al. 2018: Determinaron que más de la mitad de los pacientes menores de un año con la primera infección febril, presentaron evidencia de daño renal detectado a través del gamagrama agudo, pero menos de la cuarta parte de ellos, desarrollo daño renal permanente con los estudios de control después de 6 a 9 meses del estudio inicial y determinaron que el sexo y la edad no son factores de riesgo para daño renal permanente. También demostraron que el aislamiento de gérmenes diferentes a E.Coli se asoció significativamente a la presencia de reflujo de alto grado(IV-V) y mayor riesgo de daño renal permanente.

Los autores señalan como problema, que el estudio requiere mayor tiempo de seguimiento para corroborar sus conclusiones, pero correlacionan con otras investigaciones similares.

ANALISIS FINAL Y CONCLUSIÓN:

La infección de las vías urinarias, es un trastorno frecuente en los primeros dos años de vida y en muchas ocasiones está asociado con fiebre y afectación importante del estado general, siendo motivo de ingreso hospitalario en muchas ocasiones, el diagnóstico oportuno y el tratamiento adecuado son esenciales, así como el seguimiento que se les debe de dar a cada uno de estos pacientes, de acuerdo a las evidencias actuales, todo paciente con un episodio de infección del tracto urinario febril, debe de estudiarse con ultrasonido y cistograma miccional una vez controlado el proceso agudo y determinar si hay ó no, alteraciones como reflujo vesicoureteral o malformación de la vía urinaria ya que de ello depende en buena parte, la posibilidad de evitar daño renal permanente con el riesgo posterior de desarrollar hipertensión arterial sistémica o insuficiencia renal crónica.

En relación particular a la presencia de reflujo vesicoureteral, la detección de reflujos de alto grado (IV-V), el desarrollo de gérmenes distintos a E.Coli y las recurrencias, deben de alertar de un mayor riesgo de daño renal permanente y por lo tanto, considerar el tratamiento quirúrgico en dichos casos.

Aún faltan evidencias para determinar de manera más precisa como optimizar el estudio y seguimiento de dichos pacientes menores de 2 años que presentan infección febril del tracto urinario y así evitar secuelas graves como la hipertensión arterial sistémica y la insuficiencia renal crónica.

Categorías:Articulos

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.