Dimensionamiento de los procedimientos dolorosos e intervenciones para alivio del dolor agudo en prematuros.

AUTOR: L.E. DORANTES RODRIGUEZ KRISTIAN MADAI


Bonutti, Deise Petean; Daré, Mariana Firmino; Castral, Thaíla Corrêa; Leite, Adriana Moraes; Vici-Maia, Joselaine Aparecida;Scochi, Carmen Gracinda Silvan. Dimensioning of painful procedures and interventions for acute pain relief in premature infants. Rev. Latino-Am. Enfermagem vol.25 Ribeirão Preto 2017 Epub Sep 21, 2017


RESUMEN

Introducción:
Evaluación de procedimientos e intervenciones dolorosas, necesarios para la implementación diagnóstica y terapéutica a los que son expuestos los bebes
prematuros. Análisis de medidas farmacológicas y no farmacológicas para el alivio del dolor agudo.
Métodos:
Estudio descriptivo exploratorio realizado en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UTIN) y la Unidad de Cuidados Intermediarios Neonatales de un hospital
escolar en el interior de São Paulo, con un total de 47 camas, con una tasa de ocupación del 78,4% y una tasa de ingreso de 73,9. %. La recolección de datos se realizó entre el 1 de octubre de 2013 y el 31 de marzo de 2014. De los 238 recién nacidos admitidos en la unidad, 176 fueron prematuros, pero solo 99 bebés prematuros cumplieron con los criterios del estudio. Hubo una pérdida de 10 participantes, debido a la inaccesibilidad de sus registros en la segunda fase de recopilación de datos, dejando 89 participantes. El estudio se desarrolló en dos etapas. La distribución de los procedimientos dolorosos se probó mediante la prueba de Kolmogorov-Smirnov entre otras variables "peso al nacer" y "edad gestacional", ANOVA; para "sexo" y "ventilación invasiva", la prueba t de Student y el "período de hospitalización", la prueba t de Student para dos muestras pareadas.
Resultados:
En cuanto a los procedimientos dolorosos, los bebés prematuros fueron expuestos a 6,678 procedimientos dolorosos, con 12,300 intentos, durante las dos primeras semanas de vida en las unidades neonatales, con un promedio de 1.8 ± 1.0 intentos por procedimiento. De los 6,678 procedimientos dolorosos, solo 3,002 (44.9%) fueron seguidos con alguna intervención (farmacológica o no farmacológica) para el alivio del dolor. Al analizar las intervenciones utilizadas durante los primeros 14 días de hospitalización de los recién nacidos prematuros, hubo una mayor frecuencia de sacarosa oral, utilizada en 2,348 (78.21%) procedimientos dolorosos, mientras que otras medidas se usaron solo una vez (0.03%) cada una de midazolam, lactancia materna, sedación local, leche humana y contención.
Discusión-conclusión:
Los resultados mostraron una mayor exposición a procedimientos dolorosos en bebés prematuros que presentaron menor peso al nacer, lo mismo ocurre con la edad gestacional: se observa que cuanto más inmaduro sea la clasificación del recién nacido, mayor será la exposición al dolor. Por lo tanto, los bebés prematuros extremos, además del riesgo biológico inherente a la madurez, están sujetos a las consecuencias perjudiciales de la exposición repetida a procedimientos dolorosos.
En cuanto al uso de intervenciones para el manejo del dolor, se observa el tratamiento
insuficiente del dolor, ya que la mayoría de los procedimientos dolorosos (55,1%) se
realizaron sin el uso de intervenciones para el alivio del dolor. En el presente estudio, entre las intervenciones utilizadas, la más frecuente fue la solución oral de sacarosa. (2). En una revisión sistemática, se concluyó que las dosis de 0,5 a 2 ml de sacarosa (12 a 50%) administradas por vía oral dos minutos antes del procedimiento doloroso, combinadas con la succión no nutritiva, reducen 1-2 puntos en la escala del dolor.
Se concluye que existe una brecha en el conocimiento sobre el uso repetido de la sacarosa como medida estándar para el tratamiento del dolor neonatal (4). Otras intervenciones farmacológicas utilizadas con menos frecuencia para el alivio del dolor fueron la sedación continua seguida de fentanilo intermitente. La sedación local se ha usado solo una vez, pero EMLA ha demostrado ser eficaz para procedimientos como la punción venosa y la punción lumbar, con pocos efectos secundarios en los recién nacidos. El uso del contacto materno piel con piel, la lactancia materna y la leche materna para el alivio del dolor neonatal agudo, intervenciones consideradas más naturales, con sus beneficios comprobados en el que la madre influye en el dolor y la respuesta al estrés del bebé prematuro.
Evidencia actual sobre el problema del estudio:
En la actualidad se sabe poco sobre la frecuencia de estos procedimientos y las intervenciones asociadas para controlar el dolor. Sin embargo, se ha investigado en diferentes países (como los Países Bajos, Australia, Canadá y Francia), utilizando diferentes diseños metodológicos para dimensionar la exposición de bebés y niños prematuros y de término a procedimientos dolorosos. La exposición a procedimientos dolorosos difiere entre los estudios, variando entre el tratamiento y procedimientos dolorosos por día, así como el tratamiento insuficiente del dolor neonatal.

Principales problemas relacionados al estudio:
Una limitante existente al estudio es la sub-información de procedimientos dolorosos y el uso de intervenciones, incluso con protocolos clínicos implantados; así como las patologías de ingreso al estudio o las complicaciones que el recién nacido presente durante su estancia hospitalaria, lo que implica una mayor exposición a procedimientos dolorosos. Por lo tanto, debe crearse y fomentarse protocolos basados ​​en evidencia específica para reducir la manipulación y la exposición a procedimientos dolorosos.
Análisis final y conclusiones del alumno:
El manejo de dolor tiene poco énfasis en el recién nacido o si bien un inadecuado control de este; es importante que el personal de salud este consiente de esta problemática y ejecute medidas que contribuyan en el tratamiento integral del recién nacido; evaluando y otorgando medidas eficaces que reduzcan el dolor. Debido a su contacto constante y proximidad con el recién nacido, el personal de enfermería es un pilar en la atención y contribución del manejo del dolor; que debe ser capaz de planificar y agrupar los cuidados reduciendo la exposición a procedimientos dolorosos o evitando procedimientos innecesarios así como también en la identificación de receptores mecánicos, térmicos, químicos o electro magnéticos y respuestas fisiológicas, conductuales o metabólicas mediante la utilización de herramientas y/o escalas como son el CRIES,NPS O N-PASS por ejemplo, que permitan al mismo personal otorgar de manera certera y segura medidas farmacológicas y no farmacologías para la disminución del dolor. El estudio antes mencionado contribuye a la comprensión del dolor en el recién nacido en el cual encontraremos los factores contextuales en los que están más expuestos al dolor según el nacimiento (sexo, peso al nacer, Apgar, edad gestacional, edad cronológica) y las condiciones clínicas (puntuación de riesgo clínico, asistencia respiratoria, duración del tratamiento, hospitalización y diagnóstico clínico) que se presentaron durante el estudio con el fin de apoyar acciones basadas en la evidencia para evaluar y ejecutar medidas para el manejo del dolor en los recién nacidos
prematuros.

Categorías:Articulos

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