MANEJO DEL PACIENTE CON CUERPO EXTRAÑO EN VIA AEREA Y DIGESTIVA

AUTORA: luzmaria Montoya Escobar 


CITA: Antonio María Leonardo Linares; et al, Manejo del paciente con cuerpo extraño en via aerea y digestiva. Rev Ciencias Médicas vol.17 no.4 Pinar del Río jul.-ago. 2013 


Recuerda registrarte en el diplomado de Cuidados Intensivos Neonatales haciendo click aquí: DIPLOMADO UCIN

En el diplomado de Ventilación mecánica en: DIPLOMADO VENTILACIÓN MECÁNICA

Y en el diplomado de Infectología Pediátrica en: DIPLOMADO EN INFECTOLOGÍA PEDIÁTRICA-2019


RESUMEN

Introducción: La aspiración de un cuerpo extraño a las vías aéreas constituye una situación clínica que puede variar desde un cuadro dramático de falla respiratoria y muerte hasta una presentación        muy crónica manifestada por            neumonía recidivante, bronquiectasias o hemoptisis, en la cual llegar a determinar el antecedente de inhalación de cuerpo extraño puede a ser muy difícil. El contacto del cuerpo extraño con la laringe estimula un reflejo de tos que en       su primera fase, la de inspiración profunda, facilita el paso del objeto a la tráquea. La muerte por asfixia secundaria a         aspiración de cuerpos extraños es la cuarta causa más común de muerte accidental.

Métodos: Se realizó un estudio observacional, descriptivo, transversal y aplicado, para determinar el manejo del paciente con cuerpo extraño en las vías aéreas y digestivas recibidos en el cuerpo de          guardia del Hospital General Docente “Abel            Santamaría Cuadrado” de la provincia de Pinar del Río, en el período comprendido entre 1ro de enero de 2010 y 31 de noviembre de 2011. El      universo y la muestra lo constituyeron los 733 pacientes que asistieron al cuerpo de guardia         con diagnóstico o sospecha de cuerpo extraños en vías aéreo-digestivas. Se estructuró un modelo de recolección de datos. Los datos se obtuvieron de las hojas de cargo, informes operatorios e historias clínicas. Todos los resultados fueron tabulados automatizadamente en base de datos de           Microsoft Excel, resumiendo las variables cualitativas mediante sus frecuencias absolutas y relativas porcentuales. Se calcularon intervalos de confianza para algunas de las   frecuencias     relativas buscadas. Las comparaciones de frecuencias se verificaron mediante la prueba de X2 al 95 % de certeza.

Resultados: El 72,6 % de los casos fueron considerados urgencias, y solamente un caso se consideró una emergencia. El 75,5 % fueron confirmados con cuerpos extraños. Al comparar la frecuencia    de sexos en cada año, no se observaron      diferencias significativas. (Tabla 1). Para el año 2010, (X2 = 3.79; gl = 4; p = 0.43), y para el 2011, (X2 = 6.38, gl=4; p = 0.17). Sin embargo, entre los dos           años hubo diferencias significativas para el sexo masculino que fue superior en el         2011 (X2 = 25.72; gl=4; p=0.0004). El sexo femenino mostró similares frecuencias en ambos años (X2=1.03; gl =     4; p=0.86). Con relación a la edad de los pacientes, se observó un incremento muy significativo en el 2011 en el grupo de             0-15 años. (117 pacientes (28.8 %) (Tabla 2). En el año 2010, las   frecuencias para todos los grupos de edades fueron similares, alrededor del 20 %. La comparación estadística del total de casos de los pacientes de 0-15 años en ambos           años, contra el resto de         los grupos de edades, reportó una diferencia altamente significativa (X2=8.29, gl=1, p=0.04).

Discusión-conclusión: Diversos autores10-12 han planteado la presencia de cuerpos extraños en el tracto aéreo-digestivo en niños y adolescentes, teniendo el 70 % menos de 5 años, habiendo          aspirado la mayoría de ellos objetos no       alimenticios. Entre los niños mayores con cuerpos extraños en el esófago, el 31 % era de alimentos mientras en los más jóvenes este tipo de cuerpos      extraños se prestaban en el 7 % de los casos, por lo tanto, se sugirió que eran grupos       con diferentes riesgos.8 Sin embargo, en nuestra casuística se reunieron en un solo grupo (0-15 años) que fue           el de mayor frecuencia de atenciones en cuerpo de guardia por esta causa.

Comentarios

  • Evidencia actual sobre el problema del estudio
  1. B. Domènech; et al; et al (2013) Realizo un estudio retrospectivo y analítico de los casos de aspiración de cuerpo extraño de los últimos 12 años, valorando su incidencia, su evolución y su            prevención. los resultados obtenidos fue la media de edad fue de 3,3 años (desviación estándar: 2,1). El tiempo de evolución hasta que acudieron a Urgencias de nuestro centro fue menor de tres días en el 70,3% (123) de los casos. El CE más frecuentemente broncoaspirado fueron los frutos secos (79,3%). El 77,7% de los casos no presentó complicaciones al diagnóstico, el 21,1% presentó          neumonía y el 1,1% fue exitus. El análisis estadístico demostró una relación significativa respecto al tiempo de evolución y las complicaciones al diagnóstico (Χ2=42,36; p=0,000). Por el contrario, no         existió asociación entre el tiempo de evolución y el número de broncoscopias necesarias para la extracción del CE (U=3121,5; p=0,686). En cambio, el tiempo de evolución sí influyó en la duración de      la estancia hospitalaria (U=2521,5; p=0,025).

            Llama la atención la falta de conocimiento de este problema en el ambiente familiar e incluso escolar; por ejemplo, la tradicional costumbre en colegios y guarderías de que, con la llegada del otoño, la producción y, en consecuencia, el consumo de castañas, nueces y otros frutos secos aumentan y, por ello, se incrementa también el riesgo que estos productos tienen para los niños.        Además, en muchos de estos colectivos celebran en esta época del año la fiesta de las castañas o de los frutos secos, en la que los niños conocen estos alimentos.

  • Principales problemas relacionados al estudio

            Las recomendaciones internacionales varían sustancialmente acerca de la edad a la que se recomienda introducir los frutos secos en la alimentación. La Asociación Española de Pediatría de         Atención Primaria (AEPap) señala que está “absolutamente desaconsejado dar frutos secos a menores de cinco o seis años”, la Asociación Española de Pediatría (AEP) comenta que los frutos secos          no son recomendables antes de los tres años de edad, por el riesgo de atragantamiento y asfixia3. Organizaciones como la American Academy of Pediatrics (AAP)4 disminuyen la edad a los 4-6         años. Canadá5, Australia2,6 y Nueva Zelanda7 se ponen de acuerdo en los cinco años. En cambio, California8 pone el límite más bajo, a los cuatro años9,10.

  • Análisis final y conclusiones

            Llama la atención la falta de conocimiento de este problema en el ambiente familiar e incluso escolar; por ejemplo, la tradicional costumbre en colegios y guarderías de que, con la llegada del otoño, la producción y, en consecuencia, el consumo de castañas, nueces y otros frutos secos aumentan y, por ello, se incrementa también el riesgo que estos productos tienen para los niños.        Además, en muchos de estos colectivos celebran en esta época del año la fiesta de las castañas o de los frutos secos, en la que los niños conocen estos alimentos.

  PUEDE DESCARGAR LOS ARCHIVOS EN:LEONARDO

Categorías:Articulos

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.