PROCEDIMIENTOS NO FARMACOLÓGICOS PARA DISMINUIR EL DOLOR DE LOS NEONATOS; REVISIÓN SISTEMÁTICA

AUTORA: ANA JACQUELINE GUEVARA PEREIRA


Aguilar Cordero, María José et al. Procedimientos no farmacológicos para disminuir el dolor de los neonatos: revisión sistemática. Nutrición hospitalaria. 2015; volumen 32, n.6, pp.2496-2507.ISSN 1699-5198 CODEN NUHOEQ. S.V.R. 318


Resumen
Introducción: Los recién nacidos requieren procedimientos diagnósticos y preventivos desde los primeros días de vida, lo que a menudo tiene asociada una sensación dolorosa, como la punción del talón para el cribado de metabolopatías, la inyección intramuscular de vacunas y, en algunos casos, la canalización de la vía venosa. La valoración de la intensidad de ese estímulo doloroso ha sido objeto de estudio en los últimos años. Actualmente se utilizan varias escalas que recogen parámetros fisiológicos y de comportamiento que permiten, en cierto modo, aproximarse a la intensidad del dolor percibida por el niño y así administrar, en su caso, la analgesia oportuna. Respecto a los métodos de alivio del dolor, cobran especial importancia las intervenciones no farmacológicas debido a su seguridad, eficacia y bajo coste. Por todo ello nos proponemos analizar los estudios que valoran la efectividad de la intervenciones no farmacológicas durante los procedimientos dolorosos (IFN) en la disminución del dolor de los neonatos.
Métodos: Se realiza una búsqueda sistemática y se seleccionan 21 artículos específicos sobre el tema, siguiendo las directrices PRISMA.
Resultados: Numerosos estudios han probado la eficacia de las intervenciones no farmacológicas en el alivio del dolor de los neonatos a término y pretérmino. Destaca una gran variedad metodológica, especialmente en el instrumento de medida del estímulo doloroso. Se requiere una mayor implicación del personal sanitario, ante las consecuencias negativas que conlleva la sensación de dolor en edades tempranas, entre las que destaca la alteración del sueño.
Conclusiones: Se puede concluir que algunas de las intervenciones no farmacológicas más utilizadas son la administración oral de soluciones dulces, la lactancia materna y el método canguro, que han demostrado ser eficaces, pues conllevan numerosos beneficios para el neonato. No obstante, se requieren más estudios en este sentido, así como la aplicación de un método de valoración universal y evaluación de los resultados a medio y largo plazo.
Evidencia actual del problema
Daniela San Martín et al, en su artículo publicado en octubre del 2017, en Enfermería Global: Dolor del recién nacido expuesto a procedimientos de enfermería en la unidad de neonatología de un hospital chileno, concluye que los prematuros menores de 37 semanas sintieron mayor dolor que los recién nacidos a término. El peso de nacimiento se observó que a mayor peso mayor es el dolor. El APGAR de nacimiento en el estudio se observó que hay una relación directa, pero débil, que a mayor APGAR al nacer, mayor es el dolor.
Pérez Gaxiola G, Cuello García CA, en su artículo La sacarosa disminuye el llanto de neonatos durante procedimientos menores, aunque el electroencefalograma no se modifica, publicada en Evidencias en Pediatría en el 2010; volumen 6, página 76; concluyen que los resultados demuestran que, aunque la sacarosa oral reduce el dolor observado, no tiene efectos significativos en la actividad neuronal nociceptiva cerebral o espinal.
Laura Blasquez Martínez, en su investigación Métodos no farmacológicos de prevención del dolor agudo en el paciente neonatal, publicada por la Universidad de las Islas Baleares en el 2016, concluye que los métodos no farmacológicos para la prevención del dolor aportan múltiples beneficios en el neonato siendo escasos sus efectos adversos. Los fármacos utilizados al realizar procedimientos dolorosos han demostrado no ser efectivos en la prevención del dolor porque se utilizan con finalidad de calmar el dolor ya presente, y es esencial hacer uso de medidas no farmacológicas que los complementen. Es necesario promover entre los profesionales de la salud su conocimiento y uso para así fomentar el bienestar del recién nacido y los padres, partícipes también del cuidado de su hijo.
El doctor Augusto Sola et al, en el Consenso SIBEN, año 2014 manifestaron que el dolor y el estrés en el recién nacido se ha tratado en forma insuficiente; los recién nacidos que ingresan a las unidades de cuidados intensivos neonatales, a menudo deben someterse a procedimientos invasivos, dolorosos y estresantes y el tratamiento inadecuado incrementa la morbimortalidad. El V consenso clínico de SIBEN convocó a 32 neonatólogos de Iberoamérica para establecer las recomendaciones sobre diagnóstico y terapéutica del dolor y estrés neonatal. Se desarrollaron temas de relevancia, utilizando la mejor evidencia científica disponible en bases de datos indizadas. Todos participaron en forma activa en una reunión presencial en Santiago de Chile para consensar las recomendaciones y conclusiones. El dolor y el estrés neonatal afectan el neurodesarrollo y la conducta a largo plazo, requieren el diagnóstico oportuno, el manejo y la terapéutica adecuada incluso con fármacos que permitan balancear la efectividad y la toxicidad. El
consenso señala la importancia de evaluar el dolor en el RN en forma multidimensional y proporciona recomendaciones de las indicaciones y limitaciones para la terapia farmacológica individualizada. El uso de los analgésicos tiene indicaciones precisas y debe limitarse por la carencia de estudios aleatorizados en recién nacidos, ya que en todos los casos existen efectos adversos a considerar. Se proponen medidas no farmacológicas para mitigar el dolor. El manejo del estrés debe comenzar en la sala de partos e incluyen el contacto materno, la reducción de estímulos, la implementación de protocolos de intervención reducida, entre otros. SIBEN propone las recomendaciones para mejorar las prácticas clínicas relacionadas con el dolor y el estrés neonatal.
Análisis final y conclusiones
Todo el personal sanitario que realiza el cuidado de recién nacidos debe tomar fuerte conciencia de la importancia del manejo y tratamiento del dolor que los procedimientos más rutinarios causan en los pequeños pacientes, debemos manejar las escalas universalmente recomendadas para evaluar y cuantificar el dolor y más que nada implementar protocolos para no descuidar este aspecto. Los tratamientos no farmacológicos sugeridos, son de bajo o ningún costo y tienen un impacto importante en la humanización de los cuidados neonatales sin perder de vista que el no hacerlo afecta el neurodesarrollo y la conducta a largo plazo en los niños, además de la carga emocional que implica para los padres y el mismo personal de salud.

Categorías:Articulos

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