Respuesta inflamatoria y apoptosis en la lesión pulmonar aguda

AUTOR:  AYRTON CORDOVA PINTO


Pedreira P.R., García-Prieto E., Albaiceta G.M., Taboada F.. Respuesta inflamatoria y apoptosis en la lesión pulmonar aguda. Med. Intensiva  [Internet]. 2006  Sep [citado  2019  Feb  24] ;  30( 6 ): 268-275. Disponible en: http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0210- 56912006000600003&lng=es.


RESUMEN

Introducción
El pulmón supone una gran superficie de intercambio con el medio, y por lo tanto está equipado con una amplia serie de mecanismos de defensa frente a las diversas agresiones a las que se ve expuesto (patógenos, tóxicos, estímulos mecánicos, etc.). La lesión pulmonar aguda y el síndrome del distrés respiratorio agudo (SDRA) pueden producirse como consecuencia de alteraciones pulmonares y extrapulmonares y su fisiopatología es el resultado de una compleja interacción de mediadores humorales y células. De entre todos los mediadores (incluyendo derivados de ácido araquidónico, factores de coagulación, mecanismos de lesión y reparación de la membrana celular, etc.), citocinas y quimiocinas forman el grupo más importante, y nos centraremos en ellas. La apoptosis es otro mecanismo de lesión alveolar y endotelial que, por su estrecha relación con la respuesta inflamatoria, será tratado conjuntamente. El pulmón en el SDRA es actualmente visto como un órgano más involucrado en el síndrome de disfunción orgánica múltiple como resultado del síndrome de respuesta inflamatoria sistémica, caracterizado por una activación de leucocitos mediada por citocinas. Los leucocitos en el pulmón, por lo tanto, responden y contribuyen al proceso inflamatorio en el SDRA. Existe una activación de leucocitos en la circulación sistémica que migran hacia la circulación pulmonar y posteriormente al intersticio, produciendo una respuesta inflamatoria local con posterior vertido de mediadores inflamatorios a la circulación general. La patogénesis de la lesión pulmonar aguda se sustenta por tanto en 4 pilares fundamentales: a) daño endotelial y epitelial; b) activación de células inflamatorias; c) balance entre citocinas pro y antiinflamatorias y d) necrosis y apoptosis. A la compleja interacción entre estos mecanismos se añade una quinta vía de lesión, producida por el estrés mecánico que supone la ventilación mecánica.

Obejtivo

El objetivo es analizar la relación existente entre los niveles de oxígeno administrado y el aumento en la producción de interleucinas (IL-6, IL-1 β, IL-10, e IL-8) y TNF α en los recién nacidos prematuros bajo ventilación mecánica (VM) en sus dos primeros días.

Método

El presente artículo trata de pacientes neonatos prematuros, los cuales requirieron asistencia ventilatoria mediada por ventilación mecánica con oxigenoterapia. Para fines de análisis los recién nacidos se dividieron en dos grupos de acuerdo a la cantidad aportada de oxigeno: a) Bajo nivel de oxigeno (≤ 30%) y b) Alto nivel de oxigeno (≥ 30%). El estudio evidenció la relación que existe entre la alta concentración de oxígeno administrado y el aumento de interleucinas provenientes del parénquima pulmonar lesionado.
Conclusiones
Uno de los principales mecanismos de lesión pulmonar en el SDRA deriva de la activación del sistema inmune. La respuesta coordinada de mediadores y activación celular es necesaria para la eliminación de las causas desencadenantes y el inicio de los procesos de reparación. Pero la desregulación de esa respuesta lleva a un daño pulmonar grave. Los tratamientos encaminados a amortiguar la respuesta inmune conllevan el riesgo de entorpecer los mecanismos de defensa y cicatrización. Por eso es necesario un amplio conocimiento de los mecanismos de respuesta inflamatoria, que permita identificar a los pacientes que se beneficiarán de una estrategia terapéutica concreta.
Comentario
El pulmón ante la exposición de varios elementos patógenos y estímulos nocivos reacciona activando el complejo sistema inmunitario. De entre todos los mediadores (incluyendo derivados de ácido araquidónico, factores de coagulación, mecanismos de lesión y reparación de la membrana celular, etc.), citoquinas forman el grupo más importante. IL-1 ß.- Deriva predominantemente de macrófagos activados y como función tiene la activación de neutrófilos e inducir al aumento de expresión de moléculas de adhesión en leucocitos y células endoteliales. Estimula la producción de múltiples citocinas y quimiocinas (IL-8, ENA-78, MCP-1, MIP-1α). Se ha detectado en el lavado broncoalveolar de pacientes con SDRA en una relación de 10:1, respecto a un paciente sano. IL-6.- Producida por una gran variedad de células, induce pirexia, activación y crecimiento de leucocitos, proliferación de células progenitoras mieloides y estimula la síntesis de proteínas de fase aguda. TNF-α.- Deriva de macrófagos activados, es una citocina proinflamatoria que estimula la producción de multitud de citocinas e interviene en la activación de neutrófilos, es uno de los principales mediadores del shock y está en relación directa con la gravedad de la enfermedad. Factor inhibidor de la migración de macrófagos.- Se trata de una citocina proinflamatoria, producida en el pulmón por macrófagos alveolares y células epiteliales bronquiales. El MIF aumenta la producción de IL-8, potencia los efectos de la endotoxina y productos bacterianos de
grampositivos. A través de la supresión de la apoptosis, el MIF estimula la supervivencia y función de los macrófagos. TGF- ß.- Se trata de una citocina proinflamatoria que regula diversas actividades biológicas, incluyendo el crecimiento celular, apoptosis, diferenciación celular y síntesis de la matriz extracelular. Tiene un papel clave en el desarrollo de fibrosis pulmonar en la fase de regeneración tisular que sigue al SDRA. IL-10.- Es una citocina antiinflamatoria que inhibe la liberación de citocinas proinflamatorias como IL-1 ß, IL-6 y TNF-α. En un ensayo clínico con pacientes con SDRA de diferentes etiologías se demostró que los pacientes que tenían SDRA presentaban menores niveles de IL-10 circulantes y en lavado broncoalveolar (BAL) que aquellos con riesgo pero que no desarrollaban la enfermedad. Si bien se manifestó una breve explicación acerca de los principales elementos que componen la cascada de la inflamación, el proceso de su liberación es producto de la agresión del epitelio traducida en un fallo de la estructura celular, pérdida de la integridad de membrana y liberación
del contenido celular. Todo esto desencadena una respuesta inflamatoria alrededor de la célula necrosada.
La ventilación mecánica al ser un proceso no fisiológico, produce una serie de alteraciones sobre todo aquella aplicada con altos volúmenes causando sobre distensión de los alveolos conllevando a un reordenamiento del citoesqueleto y la membrana plasmática de las células. Este proceso se traduce en una inducción de secreción de mediadores inflamatorios que dependiendo a la patología del paciente llevara a un aumento o disminución de los mismos. Lo cierto es que la ventilación mecánica siempre conlleva a un proceso inflamatorio y la citoquinas son sus principales protagonistas. Los resultados demostraron de manera sistemática un aumento de citocinas proinflamatorias en el grupo de volumen tidal elevado. Así mismo en dicho grupo conformado por pacientes con pulmones “sanos”, se estimularía el proceso de transcripción de genes conllevando a un porcentaje elevado de manifestaciones de cáncer. Ante un proceso fisiológico de inflamación se deberá tomar en cuenta que cambios en el inicio de una ventilación mecánica, el volumen tidal, el PEEP y el porcentaje de oxigeno administrado repercutirán en la elevación de todos los factores ya mencionados, por lo que la terapéutica deberá ir dirigida en la atenuación de dichos estímulos haciendo de la ventilación mecánica un proceso menos nocivo.

Categorías:Articulos

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