USO DE LA CPAP EN LA ESTABILIZACIÓN INICIAL DE LOS NIÑOS CON UN PESO AL NACIMIENTO MENOR DE 1500 GRAMOS

Autor: Dr. Roberto Alejandro Sujo Brown


M. López Maestro, C.R. Pallás Alonso, M.C. Muñoz Labián, M.C. Barrio Andrés, C. Medina López y J. de la Cruz Bértolo. Uso de la CPAP en la estabilización inicial de los niños con un peso al nacimiento menor de 1500 gramos. An Pediatr (Barc). 2006; 64(5):422-7.


  • Introducción: La introducción de la presión positiva continua en vía aérea (CPAP) ofrece una posibilidad diferente de manejo del recién nacido con un peso menor de 1.500 g, especialmente en los niños menores de 1.000 g, permitiendo disminuir el uso de surfactante sin empeorar su pronóstico. 
  • Objetivos: Comparar la frecuencia de uso de surfactante en los niños prematuros antes y después de introducir la CPAP para su estabilización inicial. Comparar la frecuencia de neumotórax, displasia broncopulmonar, mortalidad, lesión grave del sistema nervioso central, días de ingreso y días de intubación. 
  • Métodos: Estudio de evaluación antes y después en recién nacidos con un peso menor de 1.500 g en un hospital terciario durante dos períodos. Grupo 1: 78 niños nacidos durante el año 2001; grupo 2: 80 niños nacidos desde junio 2003 hasta febrero 2004. Los niños pertenecientes al grupo 1 recibieron un tratamiento convencional (intubación y administración de surfactante en paritorio). En el grupo 2 la CPAP se introdujo para la estabilización inicial de estos niños.
  • Resultados: En el grupo 1 la media de peso fue 1.059 6 309 g y en el grupo 2 fue 1.127 6 295 g (p 5 0,15). La media de edad gestacional fue 29 6 3,3 semanas en el grupo 1 y 29 6 2,8 semanas en el grupo 2 (p 5 1). Se intubaron en paritorio 54 % niños en el grupo 1 frente a 31 % en el grupo 2 (p 5 0,004). El surfactante se usó en el 68 % de los niños frente a 49 % del grupo 2 (riesgo relativo [RR] 5 1,34 [1,06-1, 83]). La media de días intubados fue 4 6 11 en el grupo 1 frente a 2,7 6 5,8 (p 5 0,15). La displasia broncopulmonar a las 36 semanas de edad corregida fue el 19 % en el grupo 1 y 14, 5 % en el grupo 2 (RR 5 1,34 [0,63-2,84] ). La media de días con oxígeno fue de 34 6 47 y 21 6 25 (p 5 0,04). La enterocolitis necrosante fue el 3,8 % en el primer grupo y 8,7 % en el segundo grupo (RR 5 0,43 [0,11-1,63] ). La mortalidad y la frecuencia de neumotórax fueron similares en ambos grupos. En el subgrupo de los niños nacidos con una edad gestacional menor de 28 semanas tampoco se encontraron diferencias.
  • Conclusiones: El uso de la CPAP para la estabilización inicial de los niños prematuros no ha asociado incremento en la patología neonatal, disminuyendo el uso del surfactante, incluso se observó una disminución en el número de días que precisaron suplemento de oxígeno, sin que se hayan asociado efectos adversos, aunque todavía no se disponen de datos de seguimiento a largo plazo. 

COMENTARIO

  • Evidencia actual sobre el problema a estudio:

Pérez Luis Alfonso, Gonzáles Diana Marcela, Álvarez Karen Margarita de Jesús, Díaz Martínez Luis Alfonso. (2014) realizaron un estudio comparando la CPAP con la respiración mecánica asistida en recién nacidos prematuros concluyendo que la incidencia de la neumopatía crónica, hemorragia ventricular y sepsis es menor con el uso del CPAP. Neeraj Gupta, Shiv Sajan Saini, Srinivas Murki, Praveen Kumar, y Shok Deorari. (2015) realizaron un estudio sobre el CPAP en recién nacidos prematuros en donde se determinó que si se usa de manera temprana y juiciosa el CPAP, es una intervención efectiva y necesita una expansión y aplicación inmediata en entornos con recursos limitados.

  • Principales problemas relacionados al estudio:

No se tomaron en cuenta los neonatos que requirieron intubación durante la reanimación o cuyo puntaje de Apgar a los 5 minutos de vida hubiese sido menor de 3, ya que estos pacientes no son candidatos para la aplicación de CPAP. No se tuvieron limitantes en la realización del segundo estudio.

  • Análisis final y conclusiones:

Con la aplicación de CPAP en recién nacidos prematuros se ha visto que es un procedimiento que es mucho menos invasivo comparado a la entubación endotraqueal, lo que facilita además la administración de surfactante pulmonar en caso que se requiera, logrando que los recién nacidos evolucionen satisfactoriamente minimizando a su ves el riesgo de complicaciones mayores y disminuyendo las secuelas pulmonares que puedan originarse de una ventilación invasiva; a su vez es de fácil compresión y acceso el manejo del CPAP para el personal médico y de enfermería en unidades en donde no se cuenta con ventilación invasiva como en países en vías de desarrollo.

Categorías:Articulos

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