Valoración del dolor en procedimientos realizados a neonatos en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales

ALUMNA: Jannet Aguirre Narvaez


CITA: Armijo G., Alejandra O., Adriana B., Hernández S., Beatriz D., et al Valoración del dolor en procedimientos realizados a neonatos en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales. Pediatría de México. 2011; 13(4). http://www.medigraphic.com/pediatriademexico


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RESUMEN

INTRODUCCIÓN: Como resultado del deficiente manejo del dolor y el limitado conocimiento de la evaluación, los infantes han sido expuestos, desde tiempos inmemorables, a sufrimientos innecesarios. El problema de la exposición y el no tratamiento del dolor, es más evidente entre los recién nacidos en las Unidades de Terapia Intensiva y en los Servicios de Cirugía. Los recién nacidos prematuros con frecuencia son hospitalizados en las Unidades de Cuidado Intensivo Neonatal (UCIN), en donde son sometidos a múltiples procedimientos típicos en estos servicios, los cuales producen daño de los tejidos de estos infantes, y no se les brinda tratamiento para prevenir o disminuir el dolor entendiendo como dolor una sensación no placentera y experiencia emocional asociada con daño real o potencial al tejido.

Avances recientes en neurobiología y medicina clínica, han demostrado que el recién nacido puede experimentar el dolor y que responde a él a través de diversas y complicadas alteraciones bioquímicas, fisiológicas y de conducta.

En el caso de los recién nacidos prematuros, se ha sugerido que éstos tienen una sensibilidad aumentada y que un estímulo doloroso agudo les lleva al desarrollo de periodos prolongados de hiperalgesia.

El dolor del neonato es una respuesta conductual de estrés, la cual puede estar acompañada de una respuesta fisiológica.

Metodología: Se incluyeron 30 recién nacidos graves que no estaban bajo sedación, relajación, analgesia u otra medicación. Se eliminaron los menores egresados de sala de operaciones, aún con efecto anestésico sedante y aquéllos que estaban bajo sedación, relajación, analgesia u otra medicación. Para la evaluación del dolor se utilizó la escala PPIP. Los datos se capturaron en una base de datos utilizando el programa Excel de Windows 2007. Los análisis estadísticos fueron realizados por el programa estadístico STATA versión X. Resultados: Todos los niños tuvieron dolor moderado: aspirado selectivo (n = 14) 64.3%, glicemia capilar (n = 26) 69.2%, laboratorio por punción (n = 20) 45%, aspirado con circuito cerrado (n = 9) 55.6%, CPAP nasal (n = 4) 75%, catéter percutáneo (n = 3) 100% y punción lumbar (n = 3) 100%.

Conclusiones: Actualmente se reconoce que el neonato es capaz de percibir el dolor, lo cual se comprobó con el estudio realizado, mostrando que los neonatos que fueron sometidos a procedimientos dolorosos tuvieron cambios de acuerdo a la escala de medición realizada en ellos.

EVIDENCIA ACTUAL SOBRE EL PROBLEMA DE ESTUDIO:

Siguiendo la Declaración de Consenso para la Prevención y Manejo del dolor en el Recién Nacido, el manejo del dolor debe ser considerado un componente importante en la prestación de servicios de salud a todos los recién nacidos, independientemente de su edad gestacional o severidad de la enfermedad.

PRINCIPALES PROBLEMAS RELACIONADOS CON EL ESTUDIO

Dentro de las limitantes del presente trabajo, incluimos que la muestra fue de sólo 30 pacientes en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales ingresados en el periodo del estudio, y que a pesar de haber utilizado los parámetros recomendados por la escala PPIP, la percepción de la calificación puede variar de acuerdo al investigador y por último sabemos que algunas condiciones propias de los recién nacidos prematuros es variable, lo que limita la interpretación de las respuestas como verdaderamente dolorosas o como parte de reacciones reflejas como angustia, sensación de hambre y disconformidad.

ANALISIS FINAL Y CONCLUSIONES:

A pesar de que hay avances para evitar el dolor en el recién nacido, debemos estar conscientes que la experiencia en ellos es aún muy limitada, en parte debido a que los recién nacidos no verbalizan sino que se depende de la interpretación de sus conductas por parte de los profesionales de la salud. El peligro está que al no medir el dolor pueda impedir tratar el paciente de la manera más adecuada. Es recomendable que el personal de salud que está en contacto con los neonatos sea capaz de reconocer, documentar y conocer las diferentes medidas no farmacológicas y farmacológicas para tratar el dolor.

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